Desde hace ya un buen tiempo se viene investigando en nuevos materiales que puedan ser empleados para los diferentes procesos constructivos, como por ejemplo la construcción de carreteras. Estos nuevos materiales deben de permitir incrementar la eficacia y rapidez de la construcción, mejorar la calidad y permitir un ahorro económico.

En México así como en otros países se ha venido utilizando ya desde los años 80s un producto obtenido de las plantas carbo-eléctricas (generadoras de electricdad), llamado Cenizas Volantes. Estas cenizas no son un producto final, sino un residuo que se genera debido al proceso de producción de la electricidad por parte de estas plantas.
En este proceso se usa como combustible principal el carbón térmico bituminoso y combustóleo y la ceniza de este carbón es arrastrada mediante gases de combustión por lo que se denomina "ceniza volante". Esta ceniza es muy ligera y se encuentra en un 80% de la ceniza de carbón, mientras que al 20% restante se le conoce como "ceniza de fondo".
En el caso de una carretera las cenizas volantes se pueden usar de distintas maneras, como por ejemplo de sub-base, base, mezcla asfáltica o concreto hidráulico, en Francia por ejemplo utilizan la mezcla grava-ceniza-cal, para la construcción de terraplenes (terracerías).
Además las cenizas volantes también pueden servir para:
- Fabricación de cemento portland
- Aditivos para concreto (se puede sustituir entre un 10 a 20% del cemento)
- Aditivos asfalticos
- Relleno y nivelación de terrenos
- Fabricación de ladrillos, bloques, tabiques, mosaicos, azulejos, etc.
- Estabilizante de basuras industriales
- Agregado para fertilizantes
- Tratamientos de aguas
- Estabilización de suelos
- Concreto Ecológico, entre otros usos.
Como se puede apreciar el uso de estas cenizas es muy amplia y valdría la pena investigar más sobre este material e implementarlo en los procesos productivos, definitivamente que se obtendrá un buen ahorro económico.
Fuente | AMIVTAC